viernes, 21 de noviembre de 2014

Lo nuestro ya fue

Llegué y me encandilaste. Ahora mismo, nada de lo que haces me impresiona. Quien no te conoce, se deja llevar fácilmente por tus encantos.

Son ya tres años. Y el martes me voy. Se quedarán los recuerdos de una historia encendida. El paso de los 24 a los 27 a la velocidad de un estornudo.

He de decir que me lo pones difícil. Una parte de mí te seguirá admirando. ¿Qué ha pasado con todos aquellos sentimientos? No tengo ganas de seguir. Lo siento, no he conseguido pasar la barrera.

Cuando te conocí todo era nuevo y mágico. Cuanto más sabía de ti, más me gustabas. Tantas cosas que hacer juntas, tanto que enseñarme...

Algunos me dirán que aguante, que el amor es así, que la magia dura lo que dura. Pero sabes qué, no me apetece. Llámame egoísta, pero creo que no tengo por qué seguir con una historia que no siento.

"Eso es la crisis de los tres años", me dicen. "Luego se pasa". Vaya... Qué desilusión darte cuenta de que tu historia es solo una más; de que aquí estamos, dentro de ciclos vitales repletos de diagramas y explicaciones científicas.

Te quiero Berlín, pero lo nuestro ya fue.






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