jueves, 29 de enero de 2015

Reykjavíkurdætur - Esto va de un grupo de ¿raperas? islandesas

¿Qué puede haber ahora mismo más exótico que un colectivo de chicas islandesas con un nombre impronunciable que además, rapean?

Si a esto le añades un temita suyo llamado "Fiesta", el resultado es simplemente...

...

Venga va, míralo tú.





Pintxo Sonoro: The War on Drugs - Red Eyes

miércoles, 28 de enero de 2015

Preparados, listos, Idiazabal

Domingo 25 de enero. 

Con la excusa de que un amigo (al final fueron dos, uno de ellos se apuntó a última hora) iba a Idiazabal a correr un cross, hicimos un agradable plan de domingo que además sirvió para conocer uno de los muchos pueblos de Gipuzkoa de los que no tengo ni idea. 

 Como buena Ñoñostiarra, tan solo el hecho de llevarme a Alza es para mí como un viaje interestelar. Así que imaginaos...
El día fue redondo. Hacía fresqui pero solecito rico, y obviamente, aprovechamos para potear por la calle principal de Idiazabal. De la carrera, poco que decir. Vimos a Martín Fiz con su séquito de runners y a mucha gente echando el higadillo en una carrera que menos mal que decían que era floja porque, atentos, habían quitado los tramos de cuesta de otros años para que se apuntaran más mujeres... En fin. Ah bueno, una mención especial debería tener la carrera de los niños, que fue antes de todo esto, pero esa es otra historia.

Nuestros dos colegas aguantaron estoicos la prueba y al final no hubo queso. La organización sorteaba unos 250 entre los participantes (unos 600), y no nos toco. Así que después de que se ducharan, después de oler los talos que estaban haciendo en la carpa principal, y después de echar el último pote, llegamos al grueso de la historia, ¡nos fuimos a Bartzelona!

Vale, qué motivaos, ¿no? En realidad Bartzelona es el nombre de un restaurante que hay en un caserío de Legorreta. Comimos muy bien, bebimos mejor, y jugamos al futbolín... regular. 

Merece la pena dejar a la Bella Easo a un lado de vez en cuando y probar con la Gipuzkoa Profunda.


sábado, 24 de enero de 2015

Aullido Libertario - (AMA + Havoc + Perlak en el Circuito Donostikluba)

A ver cómo hilo yo esto.

Hay cosas que me chocan. Ejemplo: mezclar tabernas de toda la vida (bares de "viejos"), con jóvenes que, admitámoslo, no entrarían nunca a un sitio así si no fuera porque es parte de la movida.

Me huele a impostado y vale, quizá yo soy una rancia intransigente.  Sobre todo ese paso de todo sin pasar ni un pelo. Llámalo hipster o llámalo X (Pijo, ñoñostiarra...). La música a veces es secundaria. A ver con quién hablo. Que me conozcan y si me publican, mejor. Un negocio de toda la vida, vamos. Pero en versión fiestera y divertida. Lo más triste es pensar que todo este rollo es de verdad, que vas solo por amor a la música.

Comentaré los conciertos un poco porque al fin y al cabo, a eso fuimos. Primero Perlak. Ondo. Post-punk (no entiendo mucho y es lo que pone en su página) oscurete femenino. Me gustó pero no me acabó, aunque me metí bastante en el rollo. Además, el sitio estaba casi vacío cuando empezaron, tristura bat. Después AMA. La gente empezó a llenar Gazteszena. Me parecieron estáticos, sinsangre, y no se les entendía. Y por último Havoc, que fue el artista de la noche, el más motivao, el que hizo mover más esqueletos.

Ya, nada más que decir.

Y de ahí la fiesta siguió en el Dabadaba, con Havoc otra vez dándolo todo en la pinchada.

El caso, y aquí viene el cortocircuito mental, que iba yo hacia casa cuando me encontré con esta pintada anarkista que me hizo reflexionar acerca de lo vivido y pensado-comentado por la noche. Tras las mezclas, contradicciones y postureos varios, este "Aullido Libertario" me llegó.

Quizá es lo que andaba buscando entre tanto saludo y maquillaje.

jueves, 22 de enero de 2015

Birdman

Birdman no es una película de superhéroes, tampoco una parodia sobre ellos. Birdman va de otra cosa. Es una especie de tragicomedia, canalla y macabra. Birdman son muchas cosas y creo que he entendido la mitad. 

Me quedo con el sabor a Nueva York, a antros con música en vivo (esa batería de fondo a modo de jazz improvisado), a decadencia, a egos maltrechos. Birdman es un pequeño desvarío que vuelve loca a la cámara, perdida entre los pasillos de un backstage en pleno Broadway.

La película saca a la luz eso que se esconde detrás de los focos. Una realidad distorsionada y loca, algo surrealista, reflejo de las neuras y paranoias de un actor venido a menos. Y Nueva York no es una casualidad. Es una ciudad llena de luces que esconde millones de sombras, y eso puede sentirse aquí. Habitáculos estrechos que huelen raro, donde se invisibilizan tantas carreras frustradas.

Empiezan las contradicciones. Llega la obsesión por sentirse reconocido. Se palpa la lucha entre hacer algo bueno per sé o simplemente cualquier cosa que llegue al público. Los personajes viven la crueldad de la fama, que un día te eleva y al siguiente te empotra contra el suelo. ¿Ser una celebrity o un actor de verdad? El teatro sentido contra las películas prefabricadas. La crítica despiadada, los medios de comunicación. 

¿Crees que importarías más encarnando a un superhéroe taquillero?

you don't matter




martes, 20 de enero de 2015

Expectativas nocturnas vs Realidad

Todo empieza cuando tomas la primera. A veces antes. Esta noche lo peto, será grandiosa. El fervor se acentúa a medida que el alcohol aumenta en tu sangre. Subidón. Qué divertido todo. Qué maja la gente. 

Hoy sí. Cantas, insultas, fumas, abrazas, pareces divertido. Pero, de repente, llega el clik. Pasas de sentir una unión cósmica con el mundo a cagarte en él. Te cagas en la gente, los empujones, el chico que no te mira, el frío, esa copa que ya te estás bebiendo sin ganas. 

Pero sigues. Esto no puede ser, no puede estar pasando. Beberé una más, quiero volver a mi estado de felicidad inicial. Y eso nunca ocurre. El declive es inmediato y lamentable, no te das cuenta. Entonces crees que es pronto para irte, aguantas. Aguantas. 

¿Otra? El nivel de absurdo llega a su cota máxima, pero ya no puedes parar. Los momentos de lucidez se evaporan, la gente y tu dignidad, también. Y sobre todo, aquello que intuyes, bajo esa bruma de embriaguez, que ya no va a pasar.




sábado, 17 de enero de 2015

XX ( X - Xpatriados )

Llegas pensando en comerte el mundo. Así, entras en una burbuja de felicidad enlatada que tiene una fecha de caducidad no muy lejana. Pero eso todavía no lo sabes. No lo saben. 

La palabra expatriado me parece horrorosa. Suena a conflicto bélico, a pegarte una patada en el culo, a libro de historia.

Yo he estado fuera tres años, y no me he considerado una expatriada, ya que me fui porque me dio la gana  y a donde me apetecía.

Nadie me echó, y además me lo pasé genial. Es verdad que ahora mismo la situación sería diferente. Y si estoy de vuelta, será por algo. En fin, que nos gusta el drama.

Hoy vengo a hablar de los XX, no del grupo de música, sino de los otros XX: los ex-expatriados. La orgía de irse fuera está viniendo de vuelta en plan bumerán. Cuando vuelven, los XX aterrizan en una especie de limbo, no eres ni de aquí ni de allí. ¿Y ahora qué hacemos?

Te fuiste creyendo que llegarías al paraíso, y una vez pasado el subidón, la mierda explota. Cuando la aventura pasa a convertirse en rutina, da igual aquí que allí. A veces, a pesar de todo todito todo, el aquí pesa más en la balanza, solo por tu gente, solo por eso de las raíces, de respirar tu tierra.

Dicho esto, no me importaría entrar en otra burbuja de nuevo.


jueves, 15 de enero de 2015

Gente que dice cosas

Ahora más que nunca porque no tenemos trabajo y tenemos tiempo.

¿Ey, por qué no abrimos un blog?, me dicen. Venga, vamos a hacer algo. De cafeterías con libros a talleres para hacer ganchillo, pasando por una sidrería o un invento para que las chicas meemos de pie.

Esto seguro que triunfaría, comentan.

Bien, pues, ¿a qué esperas, pequeño empresario?



lunes, 12 de enero de 2015

Tapita Visual: Pulp

Ayer fui al Teatro Principal a ver un docu sobre el mítico grupo británico Pulp (Pulp: A Film About Life, Death and Supermarkets” ) , dentro de una de las secciones del Dock of the Bay. Para los que no lo sepan, el Dock of the Bay es un festival de cine documental musical, que a medida que suma ediciones (ésta es ya la octava) suena más fuerte. Casi al nivel del sonido vibrante de los documentales, en los que a veces dudas de si estás en el cine o en un concierto.

Reconozco que entré sin grandes expectativas, y sabiendo únicamente que Pulp era un grupo inglés con una canción molona llamada "Common People". 

He salido sin saber mucho más, pero me da igual. La peli no va de eso. Me quedo con el mensaje de que ser normal puede molar. De que en realidad mola mucho. Basta con ver el buen rollo de las fans octogenarias, de la madre soltera venida a Sheffield desde Nueva York, de los niños que quieren ser niños, del chico tímido que se inventó un grupo para poder ligar.





viernes, 9 de enero de 2015

Y un día os encontráis

Tú que has vivido despacio. Ella que empezó deprisa. Tú que ya no llevas gafas, te quitaron el aparato y dijiste adiós al acné.

Ella que siempre fue guapa, tú un sin-hacer en la sombra.

Ella de vuelta de todo, tú de vuelta de nada. Y un día os encontráis. Tú florecido, ella a punto de marchitarse.

¿Querrás hacer de superhéroe?

Imposibles infantiles hechos realidad gracias al tiempo, repleto de años de sudor y de lágrimas. Despacio, ahora toca recoger la cosecha.

Tú como el buen vino, ella como fuego artificial.

Hoy es el día de las miradas a la cara, de la mezcla de pasados y futuros.

Tú que aceleras, ella que espera.


miércoles, 7 de enero de 2015

Regalos

A veces hacen ilusión. Otras...

Otras veces parecen ser parte de un ritual extraño y masoca.

Esto es, comprar por comprar a gente a quien ni siquiera conoces. Tachar nombres en la lista, hacer colas interminables. Pegarse con la muchedumbre, elegir mal. Y después, el gran momento, abrir ese regalo que no te va a gustar, tratar de ser educado, trucar tu cara, que no se note.

Y se nota, demasiado. Estos Reyes habrán traído mucha alegría, sobre todo a los niños, pero también se han regalado muchos momentos incómodos. Momentos ( y dinero ) que podríamos ahorrarnos.

Pero no, ahí seguimos, año tras año cayendo en lo mismo.

Regalar debería considerarse un arte, no una obligación. Regalar porque te sale y lo sientes, no porque se te supone. No porque sea seis de enero o nueve de agosto.

Regalamos sin confianza, sin saber del otro, como si regalar fuera un reto para uno mismo. Ya está, ya lo he hecho. Bienvenidas las compras materialistas de objetos sin sentido.

Así cumplimos con el comercio y la economía, con nuestro sistema. El regalo es para ellos.





domingo, 4 de enero de 2015

Pintxo sonoro: Silversun Pickups - Dots And Dashes (Enough Already)

Los tristes



¿Por qué te los llevas en la mochila?

Hablo de esa gente a la que le pesa hasta el andar. Encorbados, viven como octogenarios antes de llegar a la treintena. Y ahí los tienes, delante de ti, echándose un café contigo, como si fueras miembro de su clan.

Puede que te elijan porque en realidad estás dentro del grupo sin haberte dado cuenta, gritando en silencio que la vida es dolor, que ni lo intentes. Confórmate anda.

Niños caguetas, no me da la gana. Os dejo, me voy con aquellos que silban, caminan erguidos y dejaron la mochila en el colegio.

Si queréis, nos vemos al otro lado de la carretera.