martes, 12 de mayo de 2015

Guilty pleasures

Un guilty pleasure o placer culpable es algo de lo que uno disfruta pero se avergüenza y evita confersarlo. Un ejemplo muy claro son las conocidas sesiones privadas de Spotify, que esconden todos los hits reguetuning que dices odiar delante de tus amigos. 

Me hace gracia porque confesar un guilty pleasure es abrir la caja de Pandora. Resulta que hay muchos G.P. que se repiten, y así llegas a una conexión extraña con quien lo has compartido, se derrumban paredes y se abren nuevos caminos, a veces un tanto desconcertantes. Tu identidad y la del de al lado se tambalean. ¿Quién soy? Te preguntas entonces. ¿Por qué no dejo de escuchar a Wisin y Yandel?

Amigo mío, la vida es así de dura, y nosotros demasiado tontos. Deja de hacerte el guayer y sal del armario. Yo te ayudo, salgo ahora mismo con esto. No es tan difícil, ¿no? Será que estoy "suelta como gabete"...







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