jueves, 24 de septiembre de 2015

Tapita Visual: Queen - I Want To Break Free

Este videoclip, junto con la canción, debería forma parte de la banda sonora de cualquier vida


jueves, 3 de septiembre de 2015

miSIRIAs humanas

Abdel, año 2013, campo de refugiados del Líbano
Mis ovarios dan mucho por culo. Una vez al mes se revuelven y luchan hasta explotar en el momento menos inesperado, y ahí me cago en todo lo vivo. El dolor se hace demasiado real y toma un protagonismo que nadie había pedido. El resto del mundo se nubla cuando algo tan fuerte, tan doloroso y animal se hace dueño de ti. Hasta que el dolor (del tipo que sea) no se vive no se siente, y empatizar, muchas veces, nos cuesta un rato. 

Ahora mismo me encuentro en pleno Tourmalet premenstrual, con las hormonas bailando zumba. Esto, dependiendo de cómo les de, puede ser bueno o regular. A mí me suele dar por estar mucho más sensible, escuchar música que de normal detesto y hacer reflexiones intensas de más. 

Y hoy me ha dado por pensar en la miseria humana. En las cosas que aguantamos y que asumimos como normales cuando en realidad son una tomadura de pelo. En los sueldos de mierda de muchas personas de este primer mundo con los que solo se puede malvivir. En los guiris, el turismo idiota y los precios desorbitados. En el consumismo extremo, la obsolescencia planificada, los palos selfie, las borracheras, los colocones absurdos y la música zombie. En lo poco que nos quejamos y lo poco que hacemos, ni por nosotros ni por los demás. Nos dejamos vivir, sálvese quien pueda, aquí tú no entras. 

¿En qué momento empezamos a despreciarnos tanto? ¿O es algo innato? "El hombre es un lobo para el hombre". Y aquí no pasa nada. Rodarán cabezas. Pondrás esa foto "humanitaria" en Facebook y después dormirás plácidamente en tu cama pensando en el cubata del finde. Aunque quizá te lo merezcas después de trabajar doce horas a precio de saldo.

Son tantas cosas... También las hay buenas, pero hoy no voy a enumerarlas. 

Vivimos en nuestra urna de cristal, hasta que un día ese dolor intenso llama a la puerta y dice: hola, vengo a quedarme.

Porque hoy serán ellos, pero mañana, tú. Y yo, y todos los demás.