martes, 24 de noviembre de 2015

LOSER

Fijo que sabes de alguien. Puede que ese alguien fueras tú. Aquella persona que nunca llamaba la atención, un eterno actor secundario que sabe el papel de cualquiera de los protagonistas. Porque nunca ha querido o simplemente no le han dejado. Porque estaba en el grupo equivocado, o la época equivocada, o no era físicamente agraciado, o simplemente no tenía ni idea del asunto y tampoco le importaba. Pero ahí estaba, debatiéndose entre el ser y el no ser mientras suspiraba en silencio por gente meh. Por gente igual que él pero que se percibía a sí misma de otra manera. Ahí aparece, subyugado por el poder, atrapado por la carne, a la sombra de los iluminados.

Pero con el tiempo las percepciones cambian, y los valores. Lo que antes molaba ya no mola tanto. Se acentúan las cartucheras y el pelo escasea. Por fortuna, amigo loser, tú te ves más fresco, menos usado. El no se convierte en sí. Brota tu je ne sais quoi particular. Ese je ne sais quoi que solo un loser puede tener. 


  

domingo, 15 de noviembre de 2015

Desviaciones

Empiezas con un objetivo y acabas en un sitio desconcertante, que no esperabas. That's life. What a wonderful life!

Véase el ejemplo de este blog. Nació pensado como escaparate para unos escritos que pudieran venderme como redactora. Una especie de portfolio zombie. Pero escribes, intentas escribir de temas asépticos, que te gusten pero que a la vez sean interesantes para el público y acabas cediendo a la tentación de contar tus penas y airear tu ego, como si acaso importara, como si fuera una cuestión de estado que una o dos personas lean cómo están tus sentimientos o con qué canción te has levantado hoy.  Y así va pasando el tiempo (¿entre costuras?). Alargas memeces y postergas lo importante, lo que supone un esfuerzo. Los links, las pantallas, esas fotos, te anestesian. Flotas en un mundo paralelo, imaginario, de apariencias. Y a veces caes en la tentación. De comprar "me gustas", de vender basura. 

Mea culpa. Meo culpa. Entre cortocircuitos mentales. Una lucha interna que nadie ganará. Quieres salir de las cosas que te repatean, pero la marea es fuerte, las corrientes indomables y locas. 

¿Quién eres? Te vienes arriba, pensando que está vez sí. Voy a ser yo. Mierda, te desvías. 

Te vas, te vas, te vas...

Te fuiste.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Símbolos que vienen y van

El de la izquierda de la foto se construyó en 1961. Hoy en día está lleno de pintadas, te quieros con corazoncitos escritos a boli y firmas del equipo de críquet de Kuala Lumpur. Antes de esto, algunos artistas, tomándose el trozo de hormigón un poco más en serio, plasmaron su arte para dejar constancia de la vergüenza histórica y abrir caminitos de esperanza. Y si nos remontamos al principio de los tiempos, llegaremos a aquella época en la cual el muro representaba para muchos una situación vital triste, gris y carente esperanza. 

¿Quién iba a decirles a aquellas personas que miraban hacia arriba del muro, mientras intentaban descifrar la realidad del otro lado, que aquel armatroste se convertiría en un reclamo turístico carente de sentido? Puede que aquí se vean más cámaras tipo réflex que palos de selfie, pero a fin de cuentas el resultado es el mismo. Es que a una ciudad como esta hay que venir con la cámara buena, hombre. Que la foto del beso no es la misma si la sacas con la cámara mala. El beso, qué, quién y por qué, ¡eso da igual!

Así pasamos al otro simbolito que se ve a la derecha de la foto, construído en el 2014, a un escupitajo de distancia del muro este de colorinchis. Hablamos de unos apartamentos muy tochos y muy lujosos dando en la cara a la dichosa pared de hormigón.  Ésta de repente se queda en nada frente al edificio "colosal" plantado enfrente. "¿Tú de qué vas, enano?", parece que pregunta arrogante el joven y nuevo vecino.

De qué vas, si eres un pedacito de mierda, feo y viejo, sin cristaleras para fardar, ni vistas frente al "mar" (río Spree). Un pedacito de mierda de otra época que ya no importa. Un pedacito de historia de acabará aplastado, si no es por este nuevo vecino, por el de al lado, Mercedes-Benz u otro cualquiera.

Bueno jovencito, pensará el muro, espera tu turno, que ya te llegará.