domingo, 15 de noviembre de 2015

Desviaciones

Empiezas con un objetivo y acabas en un sitio desconcertante, que no esperabas. That's life. What a wonderful life!

Véase el ejemplo de este blog. Nació pensado como escaparate para unos escritos que pudieran venderme como redactora. Una especie de portfolio zombie. Pero escribes, intentas escribir de temas asépticos, que te gusten pero que a la vez sean interesantes para el público y acabas cediendo a la tentación de contar tus penas y airear tu ego, como si acaso importara, como si fuera una cuestión de estado que una o dos personas lean cómo están tus sentimientos o con qué canción te has levantado hoy.  Y así va pasando el tiempo (¿entre costuras?). Alargas memeces y postergas lo importante, lo que supone un esfuerzo. Los links, las pantallas, esas fotos, te anestesian. Flotas en un mundo paralelo, imaginario, de apariencias. Y a veces caes en la tentación. De comprar "me gustas", de vender basura. 

Mea culpa. Meo culpa. Entre cortocircuitos mentales. Una lucha interna que nadie ganará. Quieres salir de las cosas que te repatean, pero la marea es fuerte, las corrientes indomables y locas. 

¿Quién eres? Te vienes arriba, pensando que está vez sí. Voy a ser yo. Mierda, te desvías. 

Te vas, te vas, te vas...

Te fuiste.

2 comentarios:

  1. Creo que no importa donde empiezas ni tampoco donde terminas, el camino, tampoco importa.
    Me gusta. Mel.

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