lunes, 28 de diciembre de 2015

Tapita Visual : Onades de Nit - Inspira

INSPIRA | Onades de Nit (videoclip) from Amniòtic Records on Vimeo.

Una foto

Una foto como desencadenante de sentimientos. Todos irracionales. Un recuerdo enlatado. La puerta a tu pasado, tanto al real como al inventado. El agujero hacia un futuro que nunca será. Una foto que te aleja del presente y descarría a tus neuronas. El placebo pasajero, la aguja en el ojo. El peso elegido, un segundo distorsionado. Esas cosas en una foto. Ni un cielo, ni el solazo, ni una ola. La foto y ¡pam! Implosionas.

Una foto es esa gota de agua que alguien decidió congelar eternamente. Es un estornudo, una mentira con apariencia de realidad. Un pensamiento en bucle.

La foto como pensamiento. Que lo sientas no significa que esté ahí.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Voyager Golden Record (1977): "Sonidos de la Tierra" para extraterrestres.



Un saludo en 55 idiomas, entre ellos, los tan comunes acadio e hitita. 35 sonidos terrestres como latidos, besos, risas o cantos de ballena. 90 minutos de música que incluyen desde Mozart a Chuck Berry. 115 imágenes grabadas en formato analógico. Lo mejor de nuestro planeta para el gozo y disfrute de unos alienígenas de mente avanzada. Un proyecto llevado a cabo de la mano del conocido astrónomo Carl Sagan. Este greatest hits se llamó "Voyager Golden Record", también conocido como "Sonidos de la Tierra". Cosecha del 77.

Podría decirse que hablamos del recopilatorio "musical" más ambicioso de la historia. Se colocó en un lateral de la sonda Voyager, una nave sin tripulación cuyo objetivo era explorar y fotografiar la parte exterior del Sistema Solar. Y a día de hoy, ahí sige, dando vueltas. Que el ritmo no pare.

En lo que respecta al disco en sí, de 30 centímetros de diámetro, fue fabricado en cobre y bañado en oro (un elemento muy estable al parecer). En su cubierta pueden verse las instrucciones de cómo usarlo así como la descripción de la posición de la Tierra en la Galaxia, para que los extraterrestres que quieran visitar nuestro planeta no se pierdan y acaben en Marte (o Miércole). Incluye además, ojito, un trozo de uranio de gran pureza para que nuestros amigos sean capaces de saber la edad del disquito con precisión. Very important.

¿Y si los alienígenas no son tan listos como para entender las instrucciones? ¿Y si lo son demasiado? ¿Y si no tuvieran oídos? ¿Ni ojos para ver las preciosas fotos? ¿Y si esa recopilación no les gustara? ¿Los "sonidos de la Tierra" determinados por Carl Sagan? ¿Hola? Y si... ¿los alienígenas no exisitieran?

Cuando vivamos "ahí fuera" nos cruzaremos con la viejita Voyager y podremos hacer copias del disco para nosotros, los humanos expatriados. Así dejaremos de echar de menos la Tierra.




jueves, 10 de diciembre de 2015

Vinimos a emborracharnos

Y el resultado no nos da igual. 

Bebes para olvidar. O para recordar. Bebes por beber. Para celebrar. Por costumbre. Los primeros tragos los controlas, todo va bien, ahí llega el puntillo. Y se va. Esa fina frontera entre el puntillo y el puntazo, o más bién, entre el puntillo y la chuza, la cogorza. Entonces ya te has perdido, y el resultado es impredecible. A veces parece que te ves desde fuera, ves a tu yo ebrio e intentas advertirle de que se calle, que está haciendo el ridículo, que pare ya, que deje de llorar o de descojonarse del tío de al lado, que deje de ser tan inaguantable, que no se cabree, pero no puedes hacer nada. Vinimos a emborracharnos. 

Y el resultado puede ser lamentable, o curioso, o hasta gracioso. Bajas tus niveles de control y aparece una versión de ti mismo que no tienes ni idea de dónde sale, pero ahí está. ¿Serás tú? Y qué mal o qué bien. Qué manera de bailar o de tropezarte por las escaleras y caerte al suelo. Ya no hay vuelta atrás, la resaca te espera a la vuelta de la esquina. ¿Por qué? ¿En qué momento? Tengo un alien dentro que solo sale en ciertas fiestas. Se apodera de mí. ¿O es al revés? El alien está siempre presente hasta que vengo y me emborracho y el resultado me da igual.