sábado, 7 de mayo de 2016

Sucio me pone más


"Como buen guerrero, 
Solo tengo miedo 
A que sus ojos dejen 
De mirar a ver si puedo 
Llegar al Olimpo 
Y robar el fuego"  


Esto tan moñas lo escribe el "quinqui" de la primera foto. Es Robe, el emblema del grupo Extremoduro, que entra claramente dentro de ese grupito de poetas con pinta de gañanes. El contraste entre el sonido de rock sucio y las letras es bastante notable.

He aquí el verdadero romanticismo, el del siglo... XVIII. El de los pelos revueltos y la tormenta. Beethoven.  El de cagarse en la vida de manera elegante. Estos tíos con pinta guarra hacen, a mi entender, las canciones más románticas, en serio. 

En realidad, todo aquello que nos han hecho creer que es romántico no es más que un producto de Walt Disney. Esta gente sudada y sin camiseta con el pelo desaliñado es la que entiende de estar jodido de verdad. Nadie que esté jodido pone morritos enfundado en un vestido con transparencias o luce un tupé de videoclip bieberiano, no. Tú estás ahí con tu mantita, en el sofá, tus ojeras, el rimmel corrido por las lágrimas y una porción de pizza gigante para alimentar el michelín. Entonces los escuchas y ves que ellos tienen la clave. Esta gente te entiende, joder. Los pelos como escarpias.

Detrás de esas voces estercoleras  se esconden poetas de tomo y lomo.  "Porque ya estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón", dice una canción de Marea. Sí señor, dime tú una mejor manera de expresarlo.  Es el verdadero desahogo. 

A ver, tú los ves de entrada y quizá pienses, uff, no. Pero ¡eh! Intenta hacerles un poco de caso a estos nuestros poetas de cloaca. Apreciarás mejor este mundo de mierda.

Añadiré que esta canción es un clásico y es la polla:
(Llorad, malditos)

                       

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