domingo, 26 de junio de 2016

Rožat: Exploración #2



El miércoles 22 de junio fue fiesta en Croacia (dan antifašističke borbe - día de la resistencia antifascista), no tenia ningún plan interesante en el horizonte, así que me decidí, valiente, a salir  a explorar los alrededores de la casa bajo un calor húmedo, sofocante y chorreante. 




Desde que llegué, la iglesia que se ve desde la terraza del apartamento me ha llamado poderosamente la atención. Tiene una forma peculiar y por la noche se ve cuidadosamente iluminada entre la oscuridad de los árboles. Llevaba tiempo queriendo subir la montañita donde se encuentra, así que, pereza fuera y pa'lante

Esperé a que refrescara un poco pero ese día fue imposible, a las 7 de la tarde, da igual cuantas duchas uno se diera, que a los 30 segundos de vestirte, gotones de sudor volvían a inundar absolutamente todos los poros de tu piel. 

Župa Velike Gospe, así es como se llama la iglesia. En realidad, es una parroquia con cementerio incluído. No sé los vivos, pero los muertos en Dubrovnik disponen de vistas privilegiadas. La traducción sería Parroquia de la Asunción. Si os interesa, que estoy segura de que sí, podéis haceros fans en Facebook: https://goo.gl/I81KIu



Allá vamos

Hay varios carteles que la señalizan, eso está muy bien, me genera confianza. Para subir, hay que pasar antes por varias casas que disponen de sus respectivas huertas y gallinas, y encontrarte con varias señoras que te miran con recelo, en plan, esta guiri se ha perdido, qué hace aquí. Tú sonries y sueltas casi lo único que sabes: "dobar dan", buen día, y  les dejas contentas y entonces dudan, ya no saben si eres guiri o una croata rara recien aterrizada en el pueblo. 

Los mosquitos, escarabajos voladores y crujires varios entre los yerbajos me mantienen alerta. No hay aboslutamente nadie y el calor es sofocante. Ruido de cigarras. Continuo subiendo y veo que hay dos caminos, uno asfaltado y con escaleras, y otro salvaje. Elijo este último. Voy despacio y un poco acojonada en realidad, no sé lo que me voy a encontrar. Las zarzas me pican las piernas. Zumbidos de bichos por todos los lados, cosas que se mueven entre los arbustos. Continúo un poco más y doy con una caseta de hojalata. Oigo el balar de una oveja o algo parecido, movimiento.... Miedo de nuevo. Creo que está dentro de la caseta. No me asomo mucho por si acaso. Temo que de repente me aparezca un toro salvaje o cualquier otro gran animal peligroso. Sigo andando por la yerba, ya sin camino, y doy con otra de esas casetas. Me paro, los ruidos entre los matorrales  me ponen demasiado nerviosa como para seguir y doy la vuelta. Regreso al camino asfaltado. Ya más tranquila. Hay hasta bancos y todo, civilización, estoy a salvo. 


Ahí dentro algo balaba

En realidad no quiero saber qué esconde la caseta
Vistas al subir


Me voy a perder, verás tú

Civilización

Es un paseito, en 5 minutos llego arriba. A pesar de ser de día, da un poco de yuyu, todo tan silencioso. Solo estamos las cigarras, alguna culebra escondida, el jodido calor, los muertos y yo. Aunque vaya de agnóstica, los sitios religiosos me imponen respeto - mi background monjil-católico-apostólico es lo que tiene- , así que voy con cuidado. Saco varias fotos, intentando respetar el lugar y me voy enseguida antes de que alguien o algo aparezca por ahí - como si estuviera haciendo algo malo... - .





Ahí estás, por fin
Uou, bonita entrada
Oremos, rápido

Después de esta aventura por lo salvaje, bajo, saludo a un perrillo que antes también me ha ladrado pero en realidad quiere ser mi amigo, cojo la carretera, bueno, la acera, y tiro dirección Mokosica - prununciado Mokositza - (a todo el mundo le hace gracia el nombre de este barrio, sobre todo si lo leen en versión castellana). A mi derecha se encuentra la ría y a mi izquierda me topo con casas desperdigadas. Rožat tendrá una longitud de... ¿cuánto? ¿800 metros? Así que en un minuto he entrado en otro "pueblo": Prijevor



Ni idea



Las flores salvajes que asoman por todos los lados me siguen flipando



Continúo. Sudor continuo también. En 15 minutos un cartel y unas casas tirando a feas me indican que estoy en Mokosica. Digamos que es el barrio residencial de Dubrovnik por excelencia, ese que ningún turista conoce, pero donde viven la mayor parte de los locales. Hoy no entro, lo veo desde fuera, pero mi impresión no es demasiado favorable. Bloques de edificios apelotonados, un poco anárquicos. Ciudad sin ley. Gente que me mira desde los balcones tipo colmena. La pintada con la esvástica y esos coches descojonados en el andén me dicen, hora de volverse, nena

Hasta otro día. 

Feismo urbano
Me gusta el detalle de las sombrillas verdes


Aquí aparcan los coches que descojonan en las carreras ilegales (me lo he inventado)

Torcida es un grupo radical de seguidores del Hajduk Split, un equipo de fútbol. Ojo al detalle de la esvástica.




































No hay comentarios:

Publicar un comentario