martes, 26 de julio de 2016

Quiero decirte una cosa

Decírtela a ti que me estás leyendo. Decirte que hace seis años abrí un blog, por necesidad de escupir lo que se me aturulla en la cabeza, pero era privado, una especie de diario con pegotes que usaba para desahogarme además de poder guardar cositas de internet que me gustaban. No sé cómo ni por qué di el paso de hacer público mi caos mental. Ahora a veces me da un poco de vergüenza cuando alguien dice que me ha leído, porque cuando escribo no soy consciente (del todo), y creo que mejor así. Mejor así siempre, en todos los aspectos de la vida. Porque cuando empiezas a ser otro por los demás, estás jodido.

En fin, que recomiendo esto de escribir. Y que gracias. Es raro. Pero a veces uno se siente menos solo cuando comparte sus cosas y ve que hay gente ahí detrás que empatiza. Que no somos tan diferentes, joder. También me he dado cuenta del salto abismal que existe entre el lenguaje escrito y el hablado. Entre la persona que se toma una caña contigo y la misma cuando escribe desde la soledad de su habitación. ¿Cuál de las dos eres? ¿Cuánto hay de personaje en ambas? No tengo ni pajolera idea de la respuesta. Pero yo soy muy de creer en los silencios, no sé, creo que ahí está el verdadero alma de cada uno. Qué bonito, ¿no? "Compartir un silencio".

Podemos entrar también en el tema del egocentrismo o del ombliguismo. Tener un blog para airear tu ego. ¿A quién le importa tu vida? Bueno, creo que somos una dicotomía con patas. Yo no sé la verdadera razón de hacer esto, y me da igual, lo hago por necesidad, porque me alivia. Porque dar a los demás un poco de ti, aunque sea por escrito, no viene mal. Abrirse, aunque sea online, aunque después te pongan a parir, pero ahí estas.

Alguien un día me dijo que sacara a la luz lo que hay en mí y que no tuviera miedo de dejarme llevar. Que escribiera. Que no dejara mis cosas dentro, y me lo intento aplicar. Puede que ella fuera el desencadenante. Aquí estoy, tú, wherever you are - Le vent nous portera - . Y seguiré. Por mí y por ti. Por las cosas que vivimos. Por si acaso. Ella sabía lo que decía. Porque es muy jodido para algunos, para mí lo es. Para mí es muy jodido abrirme. Me acojona. ¿A ti no? De esta forma vivimos relaciones superficiales que en el fondo no nos creemos, donde nos falta algo todo el rato.

Quiero decirte que voy a seguir diciendo, a seguir hablando, aunque meta la pata. Llámalo escupir. Sudar, llorar... Hora de ir al baño.

Obviamente la parte fundamental es pasar del escrito al real, y ahí está el abismo. La parte importante es la buena conversación en el cara a cara, el contacto humano, que no se nos olvide. Esto no va de literatura ni de artículos bien argumentados y sin faltas de ortografía. Ahora mismo no. Va de sentimientos, de estar en el mundo y compartir de alguna forma lo que uno es, o le gustaría ser.

Quiero decirte que gracias, que seguimos on the road, a pesar de los batacazos, las abolladuras o los cortes.

A pesar de nosotros mismos.




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