viernes, 26 de agosto de 2016

De camino al trabajo, desde el autobús, he visto un delfín

Ayer entraron dos mariquitas -aclaro: dos insectos- a mi habitación. Antes de ayer fui a un concierto de piano - de gratis - en uno de los sitios más bonitos de Dubrovnik y la música, el momento, fue una pasada. Hoy, desde el abarrotado autobús con el que salgo del pueblo para ir al centro, por el camino que da a la entrada de mar, he visto un delfín. No sé si alguien más se habrá percatado, pero a mí este detalle me ha puesto contenta. 

Son estas pequeñas cosas las que configuran nuestra existencia. Aprender a verlas creo que es básico para poder vivir a gusto y más o menos feliz en cualquier situación. La vida como poesía al alcance de cualquiera que esté dispuesto a observar.

Por eso veo el cambio como algo necesario y saludable, aunque nos de mucho miedito y de primeras no queramos. El cambio te sacude, te quita la venda de los ojos, te susurra que "la vida es cambio, y los cambios, buenos son". Nadie te puede arrebatar lo vivido, así que, ¿por qué no seguir viviendo para poder seguir guardando?

El truco es aprender a salir de tu cabeza. Esa cosa que a veces te atrapa con pensamientos sin sentido, inútiles y dañinos. Ya lo he dicho en varias ocasiones, mira a los ojos de la gente (aquí hay mucha gente con ojos muy bonitos) y déjate llevar/vivir. Seamos surfers existencialistas. Amemos a los delfines.






jueves, 25 de agosto de 2016

Querida Lonely Planet...

De "lonely" tienes bastante poco. Te veo todos los días en manos de cualquier turista desorientado, traducida en cualquier idioma. ¿Cómo lo haces? Me gustas, es cierto, pero también te diré que he intentado sustituirte más de una vez, por aquello de que "la tiene todo el mundo", o "es que te la pillas porque es como guay, ¿no?" Ya ves tú. Pero es que eres guay. Aciertas siempre, das en el clavo hasta con el carácter de la gente del sitio que describes. Tienes mapas de un montón de lugares y eres fácil de llevar.

En parte me da algo de rabia tener que elegirte, como el 85% del personal, porque tengo la sensación de que así uno sigue el mismo recorrido que el resto, haciendo caso a lo que dice "La Biblia", digo, "La Guía".

Nos creemos especiales, pero eso es solo una fantasía. Lo de que te hayan bautizado como "Planeta Solitario" es muy irónico. Este planeta está lleno de hormiguitas que viven en su supuesta burbuja solitaria dentro de un mar lleno de peces parecidos que visitan los mismos sitios masificados. Y ahi está la Lonely para aclararnos la existencia. Es la luz que nos guía. Como el marketing, o los medios de comunicación. 



lunes, 22 de agosto de 2016

Croacia Express

Diez días, dos amigas, un Suzuki Swift, carretera y mantita. Un país por recorrer. A LO LOCO. Con mochilas llenas y muchas ganas. Sin alojamiento a la salida. ¿Dormiremos en el coche? Eso no pasó. Sí han pasado acojonantes atardeceres. En Zadar, en Split, en Lošinj. En otros lugares recientes pero de los que ahora no me acuerdo porque hemos visto mucho. El puto mar de aquí que es una pasada. No me canso. La temperatura, 26 grados. Un día, solo unas horas, cayeron rayos y "centollos". Llegó un momento de nuestro a lo loco en el que únicamente buscábamos playas FKK (nudistas). Baño en pelotas, la misma ropa durante tres días, pelo estropajo, y nos la ha traído floja, porque hemos vivido inmersas en felicidad. Entre rocas. No echo de menos la arena en la playa. 

Queda tajantemente prohibido olvidarse de esto, de nuestra primera vez en ferry dentro de un coche, de nuestros momentos youtuber, de las risas, de la gente loca del mundo. Estos croatas... Las cascadas en Plitvice, una cama diferente cada día. "Tocamiento de seta", "Croacia, qué gracia". El kayaking previo. Nuestros selfies "románticos". Los pueblitos sorpresa en Istria. La vida en la carretera. 

Paz. Aventura y recuerdos. Mapas por pintarrajear. Una vida y un estado que quiero para siempre. Al menos, mantenerlo un rato, que vuelva. Tengo la tez morena, muy fuerte. Miedos que ya no son. Amigas que seguirán siendo. Ganas de volver a hacerlo. 





miércoles, 10 de agosto de 2016

Fardapaquete

La foto da bastante grima, soy consciente, pero es que la realidad aquí a veces la supera. Otras no, hay cuerpos esbeltos y atléticos a los que les va bien el momento slip en la playa.

Sí amigos, el estilo fardapaquete se lleva demasiado en Dubrovnik. Quizá sea influjo del equipo de waterpolo, que es muy importante en la ciudad. Además, no contentos con lucirse prietos, muchos eligen modelos con los colores de la bandera de Croacia, o directamente, se colocan la bandera entera. Y porque no les cabe el himno en tan poca tela.

Sin embargo, hacer topless no se lleva, es cosa de turistas locas y desmelenadas. ¿Todo esto tendrá algo que ver con los roles de género o me patino too much?

Son modas, ¿no? Estilos. En otros lugares somos unos cagados. En realidad no tengo ni idea, no he probado ningún tipo de bañador masculino, ni soy un chico. No puedo valorar la comodidad o no de esta prenda. Solo que me fijo, y me hace gracia.

Y no debería. El pudor y el recato nos supera. Si un señor mayor se siente cómodo así, ¿quién soy yo para juzgar? Menos en una playa,  que es uno los pocos lugares en los que uno puede sentirse más o menos libre (Según qué playa también, eso es cierto).

En fin, que vivan los slips y el topless. Fardemos de paquetes y paquetas. Todos y todas.


martes, 2 de agosto de 2016

Recoge los bártulos que nos vamos

Agosto, ese mes raro. Ese mes que es y no es. Ese mes que ansías desde febrero. Donde todo se para.  Un mes de transición. El verano parece que empieza pero a la vez ya casi acaba.  No hay reloj y tienes sol. Hay ganas y salitre. Calor. Color en la piel. Noches infinitas. Mochilas llenas. Tocamiento de seta (Love you, Maitane). 

Agosto en Menorca.

Agosto en el Algarve.

 Agosto en San Sebastián. 

Agosto, a gusto. 

Agosto en Dubrovnik, como junio o julio. 

Agosto este año es un puente, un precipicio o un trampolín. Hola Feia, hoy más que nunca, te necesito, mi guerrera con mostacho. Fechas marcadas en el calendario. Porque ya nos vamos chicos, y hay que hacer cosas. Trekking, kayaking, "citying".

A quemar este agosto. 

Porque mis bártulos ya se lo huelen. Nuestra planta gigante y con aspecto mustio - no sé qué te pasa, con lo bien que te cuido -  lo sabe. La echaremos de menos. Echaré de menos las campanas de la iglesia, mi montaña. Las higueras, los magnolios. Los escarabajos verde fosforito e incluso los mosquitos. Echaré de menos a mi compañera de piso, sus historias. Rožat. A las 3 Anas en realidad. La madre y la abuela también son parte de esta historia. A mi cuchipandi. Las comidas at the bench (Guys, lunch at 13h.?). El "Luci".

 La vida acaba  y empieza este agosto. POMALO, me dicen. Echaré de menos a los señores y señoras pintorescos de aquí que me hablan en croata pensando que no soy otra de esas guiris y no les entiendo. POMALO como mantra. Ayer el "pomalo" me lo decía  la señora de la pastelería que está a la salida del gimnasio. Sí, también echaré de menos el Dynamic. El press banca, gran descubrimiento.

La visita de mis chicos. Lokrum. Esta gente loca del trabajo. A mi jefa y sus miradas cómplices. Su "quiero que disfrutes y te lo pases bien".  El sol, la sal. Mi mestruación alucinantemente tranquila. El mar cristalino. Las rocas. POMALO. El autobús a Mokošica.

Recojo mis bártulos y me quedo con cositas nuevas que añadir a mi experiencia vital. Principalmente, color. Me he prometido a mi misma dejar el blanco y negro y la escala de grises para vivir en color. Resistencia frente al clima adverso de la pequeña Donostia. O de donde sea. 

Color y calor para este cuerpito desviado.

Hola agosto, antes de recoger, deja que te exprima. 


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