martes, 11 de octubre de 2016

Escapadas, como por ejemplo, a Pechón

Una escapada es un abandono temporal de las ocupaciones habituales, generalmente con objeto de divertirse o de distraerse. Es lo que  hemos hecho este largo fin de semana. "Abandonarnos" de jueves a domingo en un pueblo situado entre Cantabria y Asturias. Levantarse del sofá ha merecido la pena.




Pechón es uno de esos pueblos con nombre gracioso del cual nunca hubieras sabido si no fuera porque unos amigos tienen una casa ahí. Una casa con vistas al mar, rodeada de paz pero dispuesta a la fiesta.

La costa norte tiene muchísimos rincones increíbles que nunca conoceremos porque no nos pillan de paso. No son (todavía) un must en los recorridos planeados para guiris, así que hay que aprovechar. Patear, comer (mucho y bien), pillar el coche y perderse, escuchar el silencio de la montaña o mirar al mar. Además, estas zonas cuentan cada vez con más empresas dedicadas al deporte de aventura y el ocio en general: Tirolinas, paseos a caballo, kayaks... De todo y para todos. No hay que irse demasiado lejos para disfrutar de paraísos. Ni gastarse mucho dinero.


Playa de Pechón


Que te inviten a una casa ayuda, para el tema económico, digo. También para el tema de aprovechar los días. Así, hemos participado en una especie de Cluedo "homemade", todos caracterizados y locos buscando pistas entre habitaciones, muertos de miedo, de risa y de sueño. Era nuestra primera vez y se notaba. Hemos comido y cenado de barbacoa, paseado por campos con vistas al mar entre vacas, caballos y algún que otro burro. Visitado varias veces el LUPA, el supermercado de la comarca, y experimentado la sensación de ser un poco inútiles subiéndonos a los árboles y tirándonos de tirolinas en un parque de aventuras supuestamente "para niños" (Las niñas de nueve años nos daban mil vueltas).

Por aquí nuestra casita de acogida

Vamos, que ha sido todo muy divertido. Y como siempre, he sacado cositas del viaje. Nuevos conocimientos, quizá no muy útiles, pero conocimientos al fin y al cabo. 

Pechón


Es un pueblo enano lleno de casitas de veraneo bastante curradas y hotelitos con encanto. Se encuentra delimitado por la Ría de Tina Mayor, que es la desembocadura del río Deva, y la Ría de Tina Menor, que es la desembocadura del río Nansa. Estas desembocaduras o "tinas" en geografía se llaman estuarios, y en ellos se mezcla el agua dulce con la salada. Además, con marea baja, se forman playas a los lados  (gracias de nuevo, Wikipedia) , lo que hace del paisaje un sitio interesante de ver.



¿Playa? ¿Tina? ¿Estuario? Turquesa.

Nuestros vecinos tampoco se lo han montado mal

 - Sangría de sidra 

No la llegamos a probar. Entre tanto plan y tanta barbacoa al final se nos pasó, pero debe de ser una bebida conocida en el pueblo. Sangría hecha a base de sidra y no de vino. La próxima hay que probar.


A falta de sangría buenos son  burros


- Los Petit-Suisse 

Los "petisuís" de toda la vida (ahora llamados Danoninos) están hechos de queso, ¡no de yogur! Puede que ya lo supierais, pero yo no tenía ni idea. Qué ricos estaban los de chocolate.


Misterios del desayuno



Llanes


Está a 28 km. de Pechón. La llaman, quizá como gancho promocional, la "Ciudad de cine", ya que en ella se han rodado diversas películas. Verdes paisajes y playas muy del Cantábrico se mezclan con interesantes monumentos y, de nuevo, casitas de verano. Prueba aquí, por ejemplo, las fabes o el cachopo, que son casi patrimonio de la humanidad.


Llanes como escenario del mundo


Playa de Llanes.  Luce el clásico "sol" del Cantábrico.


Domingueros


Santillana del Mar


También conocida como la ciudad de la tres mentiras: que no es ni llana, ni santa ni mira al mar. Es más bien una ciudad medieval llena de tiendas antiguas y pastelerías, también antiguas. Lo dulce se estila mucho por esta zona, donde habitaban los antiguos pasiegos. De ahí la fama de los sobaos con ese mismo nombre. Pero también tenemos dulces como las corbatas, hechas de hojaldre, o la quesada - que, también es el dulce de la mentira, porque no lleva queso (Al revés que el "petisuís") -. Aquí nos dieron, en un sitio muy típico y muy antiguo, un vaso de leche de vaca y un trozo de quesada, muy rico y muy recomendable. Todavía quedan también antiguos talleres de talla de madera o cerámica. Si lo tuyo no es nada de esto puedes pasarte por el zoo de Santillana o ya directamente ir a la cuevas de Altamira, que están cerca.




Galletas desafortunadas 

Leche casi recién ordeñada

La Plaza Mayor de Santillana del Mar

Licor Hijoputa y más cosinas

Me gustaría destacar los nombres de las cosas aquí en Asturias (quizá también en Cantabria pero no tan exagerado), que me hacían mucha gracia. Utilizan muchos diminutivos y se quedan tan anchos llamando a un licor Hijoputa. O a unos pastelitos chochines. Güelu es su forma de decir abuelo y la churrería Juanita lo peta. Así todo parece más entrañable y abrazable.


Hijosdeputa y Chochinos


"Un vocabulario llanisco"

Decimos de los vascos, pero estos también son pueblos con casta.

¡Puxa Asturies! Y ¡"puxa" Cantabria!

Pero sobre todo, ¡puxa las escapadinas!











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