sábado, 28 de enero de 2017

Grande Iván, otra vez

Eres un tío peculiar, pequeño, de movimientos amanerados en el escenario. Pero lo sigues petando. Me caes bien, pareces un tío majo. Me gusta tu rollo meláncolico pero para nada cortavenas. Tristezas bailables. Banda sonora de muchas vidas. Ayer te vi, creo que por... ¿cuarta vez? Teniendo en cuenta que la última vez que estuve en un concierto tuyo fue quizá hace seis años,  llevas tiempo rondando. Y no me decepcionas. Te piden las mismas canciones todos los años, da igual cuántos discos nuevos saques. Y las sigues viviendo. No te cansas. No nos cansas.  Nos las sigues ofreciendo. Podrías pasar de nosotros y cantar solo canciones nuevas, que para eso las haces. Pero no. Das lo que pedimos. Nos gusta gritar contigo.

Has estado presente a mis 17 años, en esos primeros amores, y desamores, cuando tus canciones dolían. Has estado antes, en los años 80, de Relax con Los Piratas, haciendo promesas que no valen nada, en playas vacías, de picnic extraterrestre, con tablas plateadas o de safari por la ciudad. 

Me gustan tus letras. Hablas claro, bonito. Me molan tus salidas excéntricas, cuando escribes sobre otros planetas a los que a veces apetece escaparse. Te he escuchado, como digo, en diferentes etapas de mi vida y siempre me has dado buen rollo. Cómo suena tu música en vivo, esas versiones de otros que haces tuyas, ese mundo tan tuyo que se hace tan de todos. 

Eso que no he escuchado ni la mitad de tus canciones y las que sé me las sé a medias. Pero volvería a verte y a saltar porque "pienso que en el fondo hay algo".

Me marcó aquel concierto en la Plaza de la Trinidad al que llegué por casualidad. Ayer lo hiciste de nuevo en un sitio al que también he llegado por casualidad, Zentral, en Pamplona. ¿Ves? Volviste y volvió Pamplona. Volvió otra de mis vidas. Volviste tú con lo mismo pero siendo todos diferentes. Aún así, tus letras siguen teniendo todo el sentido. Son aplicables y siguen vigentes. Se notan las canas pero siguen las ganas. 

Y esos amigos tuyos: Quique, Xoel, Santi, Coque... Mezclas canciones y versionas sin que se note, como si fueran tuyas. Tienes personalidad, mucha, en ese cuerpito pequeño.  

Grande Iván.

De nuevo.

Mírate aquí












miércoles, 18 de enero de 2017

martes, 17 de enero de 2017

Yogur caducado

Me duelen  el vino y el risotto
Que se quedan ahí, en la parte  alta de la espalda, a la izquierda
Hasta que llega mi fisio (terapeuta) y me quita esa mochila llena de morralla, por un rato
Qué bien cuando hablamos, y me tocas

Me duele ese mineral al que no hago caso
(O que no me lo hace)
¿Una piedra para el autoestima?

Me duele la cabeza por malpensar
Melancolía en vena
Elvira Sastre comprada en los chinos

Me duelo

Duelo que dura demasiado

Me duele el presente porque  está lleno de pasado

Venga ya. Que está pasado, caducado.

Me duele  que duela. Ser  más blanda que un yogur.

Yogur caducado

Pasado de fecha

Pasada de fecha

Así

Aquí

Me duele tu fantasma

Todo lo que no









viernes, 13 de enero de 2017

Love Poem

We have plenty of matches in our house
We keep them on hand always
Currently our favourite brand
Is Ohio Blue Tip
Though we used to prefer Diamond Brand
That was before we discovered
Ohio Blue Tip matches
They are excellently packaged
Sturdy little boxes
With dark and light blue and white labels
With words lettered
In the shape of a megaphone
As if to say even louder to the world
Here is the most beautiful match in the world
It’s one-and-a-half-inch soft pine stem
Capped by a grainy dark purple head
So sober and furious and stubbornly ready
To burst into flame
Lighting, perhaps the cigarette of the woman you love
For the first time
And it was never really the same after that
https://www.youtube.com/watch?v=m8pGJBgiiDU

viernes, 6 de enero de 2017

Macarras mentales

Quinquis de mente. Críticos con el sistema, gente que piensa.

Ni piercings ni tatuajes. Macarrismo espiritual.

En estos tiempos cobardes donde abunda tanto rebelde de palo, sin causa pero con demasiada pose, reivindico a todo macarra mental. A esa gente que hace diferente en serio, que construye su camino a pesar de los pesares, de los baches de más que se le presentan en trayectos pedregosos y muchas veces solitarios. 

Valientes y llorones. Con un par, de ovarios, de cojones, de lo que sea. ¿Quién no vive agazapado y agarrotado por el miedo? ¿Quién vive la vida que quiere vivir? ¿Quién ama y deja amar? Tirándose, rompiéndose, sin consuelo. Porque sí.

Puede que percibas "atisbos de", pero poseer una mente macarra las 24/7 es cosa de pocos. Y quiero conocerlos. Tener más de estos cerca. Indagar en los recobecos cerebrales que te convierten en un salvaje de cabeza.

Libre.