domingo, 23 de abril de 2017

De paso

Esa sensación de para qué, si te vas a ir. Para qué comprarte un mueble mono si no sabes cuánto vas a estar. Para qué cambiar el colchón o hacer agujeros en la pared si quizá las estanterías las uses solo dos meses. Para qué decorar, pintar la pared, comprarte más ropa, apuntarte al gimnasio, tener esa planta.

Vida entre cajas de cartón y amistades provisionales. "¿Hasta cuándo te quedas?"

No lo sabemos. Hoy aquí, mañana... vete. La estabilidad viene de paso. Dura mucho, poco, casi nada o demasiado. Pero no es "estable". Puede parecer infinita, para algunos no llega nunca. La tendrás y no. Porque todo se mueve todo el rato aunque tú te hayas convencido de los contrario.

De todas formas, creer en ella viene bien, que a veces el "de paso" pesa de más. Pensar que te vas a quedar ayuda a crear hogar, aunque sea pasajero. Pinta aunque sea para dos días, compra flores aunque solo huelan una mañana, cuelga esa foto para verla 30 segundos. Cuídate, aunque sea de paso. Aunque sepas que en nada te irás, saltarás, por quererlo o por necesidad.

Estate. De paso, cree en la eternidad.

Hoy, solo será hoy.

Ya era.


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