viernes, 11 de noviembre de 2016

Shh...




Poesía vital
Estética
Silencio
Paisajes que hablan
Que fueron
Que van a ser
Recuerdos
Los que quieras tener
Repítelos
Doy gracias porque viví
Y vivo
Sentí
Y siento
Estuve aquí
Allí
La existencia que atraviesa mi cuerpo
Sensibilidad para catarla
Síndrome de Stendhal
Segundos de goce infinito
Un día más
Tú que callas
La vida que te habla
Gracias por estos ojos 
Que comen 
Que a veces ven
Más allá de las palabras
De ti
De mí
Siempre esto
Las mejores fotografías
Están en tu cabeza
Luz cegadora
Antes del fundido a negro
Gracias



martes, 1 de noviembre de 2016

GoT, GH, OT y SPM*

Salseo elevado a la enésima potencia. Que se traduce en sufrir un atasco para ver un escenario de cartón piedra. Llorar mirando fijamente a tu móvil por la historia de Bea y Rodrigo, chuparse insufribles canciones para comentar estilismo y miradas. Mentiras enlatadas, sueños que no son.

Echarse unas risas con esto por un rato está bien, vivirlo ya es preocupante. Pagar por ello, un delito. Aunque aquí una estuvo el domingo en Zumaia para ver el "escenario" de Juego de Tronos. No se vio nada, mucho mejor la playa y el flysch que siempre está. Mientras, los actores pasaban la resaca del BIME, un festival de música en el que estuvieron la noche anterior.

También he visto OT: El Reencuentro, y empatizo con Chenoa. Sé quiénes son Adara, Pol, Miguel, Juan Camus, la familia adoptiva de Juan Camus, el marido de Mireia, la prima del regidor y el que encarga los cafés. Todo muy interesante e instructivo. Una máquina de crear fantasías y hacer dinero. Carnaza, un circo. 

De todo esto salen tours guiados, camisetas, posters, CDs, DVDs, conciertos, deseos, frustraciones, operaciones estéticas, negocios imposibles.

Que también se pasan buenos ratos, no digo que no. Comentar la jugada siempre es un placer. El peligro está en entrar demasiado. Entrar y no saber cómo salir. No darte cuenta ni siquiera de que ya estás dentro.








*Su P*^+ Madre

jueves, 27 de octubre de 2016

Caminante


"y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar"


https://goo.gl/KckwbJ



miércoles, 26 de octubre de 2016

No te creo

Nada. Rien de rien. ¿Sabes por qué? Porque ni tú sabes quién eres. Acepto tu personaje, la vida que has elegido. Pero esa no es la verdad, es una simple elección, o cosa del azar. "Todos llevamos nuestra máscara de carnaval". Incluso sin darnos cuenta. Puede que no haya más, que solo se pueda elegir un papel, que sea cuestión de optar por una historia que contarse y que contar a los demás, para no volvernos locos. Pero no lo vendas como una verdad absoluta, que no la compro. El gris es más certero. El gris, la ambigüedad, los claroscuros, la incertidumbre, las cagadas, los renglones torcidos, las flores marchitas. 

No me sirve el "esto es así y punto". Tenemos cero idea de la mayoría de las cosas, pero necesitamos un poco de orden, así que tú eliges el maquillaje. 

Vuelvo a escupir desde la inconsciencia. Desde ese sitio irracional y caótico. Desde el fondo. Sólo por un rato. Attention please. ¿Hay forma de desenredar la maraña? ¿Importa?

Total, preguntas sin respuesta. Sigamos jugando.



lunes, 24 de octubre de 2016

Vivir en el extranjero vs. Viajar al extranjero

Vivir en el extranjero

La idea parece tentadora. Sobre todo cuando viajas a algún lugar y te fascina. Imagina vivir aquí, piensas. Es el sueño de alguno y, por suerte o por desgracia, la realidad de muchos. Primero suena a aventura, grandes comienzos y expectativas arrolladoras. Después, todo se normaliza, o se va a la mierda. O te quedas y tienes niños. Cualquier cosa puede pasar. Pero cualquier cosa dentro de tus rutinas, que se parecen a las que tenías en "casa". Sin serlo. A lo mejor con el tiempo. Pero ahí está la gran falla, el agujero: no es tu casa. Sí, pero la tierra es la tierra y cada oveja en su rebaño. 

No hay más que ver Callejeros Viajeros. Gente que vive fuera, que te enseña su pedazo choza, sus niños, su estiloso marido finlandés al que conoció en Thailandia, el trabajo de su vida. Pero cuando la periodista pregunta si les gustaría algún día volver, la mayoría dice que sí. No saben ni cómo ni cuando, pero la nostalgia, las raíces, el calor del primer hogar, son demasiado fuertes la mayoría de las veces como para ignorarlos.  Aunque vivas en un ático en Manhattan o en Islandia viendo atardeceres de película, normalmente acabas echando de menos el bar de siempre, a tus amigos y las conversaciones alrededor de una caña.

No sé cuántos años tienen que pasar para que tu casa deje de ser tu casa. Para que uno deje de ser guiri en ese nuevo lugar de residencia. A mí todavía no me ha pasado. 

Vivir en el extranjero es tener un pie dentro y otro fuera. Flotar sin saberlo. Un esfuerzo, reinventarse. Un quiero y no puedo. Vivir en el extranjero es ponerse a prueba, quitarse una capa y ponerse otra. Vivir sin parapeto. Puede ser una putada o la mejor experiencia del mundo. ¿Tu casa? Quizá. Ni idea.





Viajar al extranjero

Genial. Viajar es desconectar, pero por un rato. Conoces a medias, quedándote con lo bueno. Esto es así en parte también porque sabes que vas a volver. Es una aventura que se queda ahí, sin llegar a la rutina. También es una experiencia más superficial. La seguridad de la vuelta y la poca incertidumbre hacen del viajar una desconexión necesaria.

Yo quiero viajar y mucho. Vivir viajando, al margen de la rutina que te come.  Y quiero mi casa. Ser nómada por necesidad es una putada.